Hace tan solo unas semanas que te conozco pero me ilusionas. Hablar
contigo produce en mi una sensacion curiosa de bienestar. Tengo
miedo. Estas muy lejos y te siento cerca. Quizás demasiado. Dentro de un
año te podré conocer pero no me apetece esperar tanto. Quiero saber ya
la historia que cuentan tus ojos, el sonido de tu risa, conocer el olor
de tu piel y probar el sabor de tus labios. Vuelvo a sentir miedo. Has
despertado en mi una curiosidad muy grande y no se como va a terminar.
No quiero sentir demasiado y sufrir...
Desde que escribí estas palabras ya ha pasado un tiempo y estoy totalmente atrapada por tu red. He ido perdiendo ese miedo del principio, ahora es esperanza. Esperanza porque el tiempo en que tardes en venir se me haga corto, esperanza en gustarte tal y como soy, esperanza en que si surge algo serio, permanezca.
Cada día me doy cuenta que lo que siento por ti va aumentando, que las ganas de conocerte son mayores y que mi deseo por ti es infinito.
Sigo teniendo miedo. Pero ahora también tengo fe.
En ti.
En nosotras.
En que esto saldra bien y en que por fin, ambas, tendremos la correspondencia que siempre hemos buscado y no hemos logrado encontrar.
El primer dia que hablé contigo fue realmente extraño, ahora hablarte se ha vuelto en un vicio.
Me paso los dias mirando fotos tuyas y escuchando tu voz, que es preciosa, y sobretodo repito y repito los momentos en que te ries, son tan sinceros.
Siento como cada instante éste sentimiento crece y crece sin que yo nada pueda hacer para remediarlo y es por eso que me entrego a ti, porque no se anular mis sentimientos, nunca he sabido.
Es muy facil disimularlos pero no tanto fingir que algo tan obvio, que me hace sonreir todo el dia como una boba, no existe. Y como no puedo ni quiero dejar de sentir esto que me haces sentir sólo puedo decirte dos palabras:
Maite zaitut
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMe alegro. Esta muy bien escrito.
ResponderEliminarGrácias. Yo también me he pasado por tu blog. Sorprendente.
Eliminar