No había pensado nunca que podría volver a aquel lugar...
Tantos recuerdos perdidos, tantas noches pasadas, tantas lágrimas olvidadas.
La inocente niña que pensé que había quedado enterrada en mis recuerdos para siempre, ahora volvía.
La inocente niña que pensé que había quedado enterrada en mis recuerdos para siempre, ahora volvía.
Cada vez que me venían a la mente imágenes de ese horrible día, empezaba con una risa nerviosa seguida de unos sudores fríos y unas convulsiones.
Ese día, fue claramente el peor día de mi vida.
Fue el día en fui madre y tía de la misma criatura.
Sí, os debéis preguntar cómo puede alguien ser madre y tía si eso solo puede pasar si... Bingo. Esa preciosa niña era el fruto de lo que me hizo mi hermano.
Sí, os debéis preguntar cómo puede alguien ser madre y tía si eso solo puede pasar si... Bingo. Esa preciosa niña era el fruto de lo que me hizo mi hermano.
Soy una furcia
Eso era todo lo que logré pensar los meses precedentes al parto, podría haberle parado, podría haber impedido que eso sucediese... pero él era más fuerte que yo y el miedo pudo conmigo.
Pensé que la parte mas difícil sería el hecho de contárselo todo a mi padre.
Pensé que la parte mas difícil sería el hecho de contárselo todo a mi padre.
Así fue.
Montó en cólera.
Al ver que eso no solucionaba nada decidió imponer un castigo a su hijo.
Al ver que eso no solucionaba nada decidió imponer un castigo a su hijo.
El castigo fue simple y rápido de ejecutar.
La Muerte.
